Restablecer un ritmo cardíaco normal y prevenir recaídas

Algunas veces, tras un episodio de fibrilación auricular, el ritmo normal se restaura sin necesidad de tratamiento (de forma espontánea). Si esto no sucede, o si tiene síntomas relevantes durante los episodios de fibrilación auricular, el médico puede sugerirle restablecer el ritmo cardíaco normal (ritmo sinusal). Esto es lo que llamamos cardioversión. La cardioversión forma parte de la estrategia de control del ritmo, que incluye todas aquellas intervenciones (farmacógicas o no destinadas a restaurar y mantener a largo plazo el ritmo normal).

Cuando se elige la estrategia de control del ritmo, hay dos opciones para restaurar el ritmo sinusal normal: con medicación (cardioversión farmacológica) y con un choque eléctrico (cardioversión eléctrica).

Antes de practicarle una cardioversión, ya sea eléctrica o farmacológica, el médico le puede pedir que tome anticoagulantes (diluyentes sanguíneos) durante al menos 3 semanas antes del procedimiento. De lo contrario, es posible que el médico quiera descartar la presencia de coágulos dentro del corazón realizando un estudio de imagen específico llamado ecocardiograma transesofágico (ETE) antes de la cardioversión. También tendrá que seguir tomando medicamentos anticoagulantes durante al menos 4 semanas después de la cardioversión para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Dependiendo de su riesgo general de accidente cerebrovascular, el médico puede pedirle que siga tomando un anticoagulante durante el resto de su vida.

 

  • Medicación

La restauración del ritmo normal se puede realizar con medicamentos. Esto se denomina cardioversión farmacológica. Los medicamentos también son útiles para prevenir recaídas de la fibrilación auricular.

Los fármacos que se emplean para restaurar el ritmo sinusal y reducir los episodios de fibrilación auricular se llaman «antiarrítmicos» y los más utilizados son:

    • Flecainida
    • Dronedarona
    • Sotalol
    • Amiodarona
    • Propafenona
    • Disopiramida

 

Los medicamentos antiarrítmicos modifican la actividad eléctrica de las células cardíacas y facilitan la restauración del ritmo sinusal normal. Además de revertir la fibrilación auricular, los medicamentos antiarrítmicos también pueden ayudar a mantener el ritmo sinusal normal y reducir las probabilidades de recaída.

En ocasiones, es necesario probar varios antiarrítmicos antes de encontrar el que más le conviene. Dado que no todos los fármacos antiarrítmicos son adecuados para todos los pacientes, su médico decidirá cuál es el más adecuado para usted, dependiendo de sus otras afecciones médicas.

Algunos medicamentos antiarrítmicos, como la amiodarona, pueden tener efectos secundarios graves. Su médico lo controlará regularmente para asegurarse de que continuar tomando este medicamento es seguro. También puede ser necesario controlar el medicamento con análisis de sangre. Su médico le ayudará a elegir el mejor medicamento antiarrítmico en función de su situación clínica y le comentará más detalladamente las ventajas y posibles efectos secundarios.

 

 

Más información sobre: «¿Cómo debo cambiar mi vida?»


Páginas Relacionadas